martes, 27 de diciembre de 2011

Un año más que se va ~

Se acerca el final de este 2011. Sinceramente, fue un año raro; a lo largo de estos doce meses me quejé muchísimo, y siempre lo consideré un año de mierda. Pero si hago el balance, no fue TAN malo. Sí, lloré, me enojé, sufrí, pero son sentimientos que están presentes todos los años, no hay un año que no llores, siempre hay algún que otro bajón incontrolable, y muchas veces inentendible; pero también lo disfruté muchísimo, creo que me uní más que nunca a mi familia, y por supuesto, mis amigos estuvieron presentes en cada segundo. Creo que el problema con este dos mil once, es que fue demasiado monótono, no pasó nada sorprendente, nada relevante, no hubo ningún cambio, nada interesante; supongo que fue eso lo que no me terminó de cerrar. Pero después de todo, me reí, lloré, me emocioné, amé, me enojé, crecí, maduré (un poco), me ilusioné, me desilusioné, y sobre todo disfruté, que creo, es lo importante. En fin, aunque no se perfilaba así, fue todo un año. Y ahora es un año más que se va, un año menos para vivir, para compartir, para aprovechar. Es increíble la manera en la que pasa el tiempo, lo rápido que vivimos todo, lo rápido que se va todo. Este año, como dije, se me fue entre quejas y mal humor, pero por suerte me quedan los buenos recuerdos que me demuestran que no fue tan así, y que tengo que agradecer estar acá, aprendiendo de la vida, acompañada por mis seres queridos que están físicamente, y por ese ángel de la guarda que me cuida desde el cielo hace ya más de dos años; el 2009, ése fue un año difícil, no éste. Ahora que paro un poco y miro para atrás, puedo valorar a éste que hasta ahora fue un “insignificante año más”. Gracias a todos los que me acompañaron este 2011, a todos los que hicieron que valga la pena, GRACIAS.
Ahora, a esperar el dos mil doce con todas las ganas, la buena voluntad, y la esperanza de que va a ser un BUEN AÑO y voy a disfrutarlo tanto o más que éste.

No hay comentarios:

Publicar un comentario