miércoles, 9 de noviembre de 2011
Después de la lluvia, el perfume de la angustia y el sonido del silencio que dejás cuando te vas. Después de no sobrevivir a las mañanas de ese abril, nubladas como rotas. Viajo bien adentro, a la ciudad del desencuentro, capital del nuevo centro del vacío existencial. Como me desilusionás cuando amagás y tiroteás, sin terminar las cosas. Libertad, mi casa es un desastre, mi vida un poco más. Corazón, que caros son los precios del amor. No te encontré en el centro hoy y una secuencia de terror. Y soñé pasiones locas con vos, y simplemente pasa que tengo ganas de verte. Algo habré perdido, que ando tan comprometido, buscar adentro tuyo algo que está adentro mío. Algo para poder tapar mi gran agujero espiritual, mis ilusiones rotas. Creo que buscarte es menos digno que pensarte, más difícil que encontrarte, y menos triste que olvidarte. Me preguntaste “vos tomás?” te dije “ya no lo hago más”. Y te aburrió la historia. Libertad, mi casa es un desastre, mi vida un poco más. Corazón, que caros son los precios del amor. No te encontré en el centro hoy, y una secuencia de terror. Y no se que esta pasando con vos, que simplemente pasa que tengo ganas de verte. No te encontré en el centro hoy, y una secuencia de terror. Y lloré la noche del apagón, y simplemente pasa que tengo ganas de verte, y simplemente pasa que tengo ganas de verte.
Te burlaste de mis sueños, siempre me trataste mal . Te miraba, me veía, y eso me gustaba tanto. Me acerqué, quise hablar, pero vos querías pelear, y a mí tanto me gustó que no te duré ni un round. Y a veces pienso, cuando me quedo sola. Te extraño, te lloro. Que lindo arruinarse con vos. Y el día estuvo mal, hoy te soñé. No quiero recordarte más, no me hace bien. Quisiera comprender que estás muy lejos y que no te importa nada de lo que me pasa. Y cada vez que pienso en vos, quiero volver, y el brillo de tus ojos rojos, yo quiero ver. Detesto no saber, si te acordas de mí , o no te importa nada de lo que me pasa. Estoy un poco ansiosa y se termina el día. Ando buscando un poquitito de tu adrenalina, y en mi cabeza encuentro sólo resignaciones. Estoy pagando el precio de mis buenas intenciones. ¿En qué estaba pensando cuando me vine acá? Tiene que haber alguna buena forma de escapar. Si bien algunas cosas pudieron mejorar, me está aburriendo esta mentira de la libertad. Y a veces pienso, cuando me quedo sola. Te extraño, te lloro. Qué lindo arruinarse con vos. Te juro, me está costando mucho, termino los días cansada de extrañarte.
domingo, 6 de noviembre de 2011
Una caricia en la mañana; una pasión; una luz que ilumina; una canción que me anima; una lágrima que cae y limpia una vida herida; el amor que no se acaba; un respeto que se gana; una inocencia que se pierde; un sentimiento que se oculta por miedo a qué dirán de mí; un consejo que sin mas rechazo; un atajo; un lujo me distrae; un olor que trae recuerdos; una libertad que huye; un secreto que se vende; una historia sin comprender; un beso distante; un instante de placer; un tiempo difícil; una distancia que se asume; un sueño por conseguir; un nombre que no quiero oír; un te quiero, un hasta luego y un por qué; una suerte que me ampara porque yo me la busqué; un vacío; un pecado sin remordimientos; un juguete que aún divierte; un paso firme sobre un charco; una página que sigue en blanco; un árbol que llora hojas secas; un cielo que nunca veo porque el humo lo recubre; un regalo que agradezco; un arte que me hace temblar; un mar que siempre escucha cuando quiero hablar.
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