Uno busca no pensar, no sentir. Y la verdad es que al final todos necesitamos de eso un poco. Intentamos , llenar la boca, el estómago, el vacío, para que no haya lugar para ningún pensamiento ni ningún sentimiento, y ninguna pregunta, no? Buscar la risa cuando el corazón nos pide llorar. ¿Y quién puede juzgar algo así? Si lo hacemos todos. La realidad tan difícil de soportar a veces que todos necesitamos un poco de soma. A veces usamos a otra persona como si fuera una aspirina, para calmar un dolor, para taparlo, para no sentirlo. Nos aturdimos, nos distraemos ¿Quién no lo hace?
¿Pero qué pasaría si nos animáramos y por un ratito, al menos por un ratito, dejáramos de lado nuestro soma?
Si dejáramos nuestros somas nos encontraríamos a nosotros mismos. ¿Qué pasaría si dejáramos de aturdirnos con lo urgente y nos ocupáramos de lo importante? No digo que no duela, claro que duele dejar tu soma
Debajo del soma está lo que somos y lo que sentimos te guste o no. Y lo mejor que puede hacer uno es ser fiel a uno mismo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario