La gente actúa con total liviandad, total, haga la barbaridad que haga depsues te pide perdón y listo. Para mi, nos vemos es nos vemos, te llamo es te llamo, te quiero es te quiero, si yo te digo que voy a estar ahí vos sabes que voy a estar ahi. Ahora cuando alguien me dice a mi que va a estar ahi lo dudo porque se perdió el sentido de la palabra. Te pueden fallar total depsués vienen te piden perdón y ya está, así de fácil.
Pedir perdón no debería tomarse con tanta liviandad, el castigo precede al crimen, decía dostovieski, porque uno antes de cometer un crimer sabe el dolor que generará y asume la culpa, esa culpa es el castigo ¿Y uno puede redimir esa culpa con un simple perdon?
Un perdon no puede reparar lo que hicimos mal, para pedir perdon antes hay que estar dispuestos a reparar, ¿ De que sirve pedir perdon cuando no hay manera de reparar lo que hiciste mal?
Cuando no nos perdonan, nos obligan a vivir con nuestro error, con nuestra culpa. Cuando no nos perdonan nos obligan a hacernos cargo de lo que hacemos. Un simple perdon no puede borrar el dolor que se causo, pedir perdon es poner una curita en la herida abierta que nosotros mismo provocamos. Insuficiente y a destiempo. Recien cuando nos hacemos responsable de lo que hacemos, ahi se puede empezar a construir algo nuevo.
Suplicando a los gritos de rodillas implorando en todos los idiomas, pedir perdon no alcanza, no repara, no alivia, si no nos hacemos cargo de nuestras acciones.
Cuando no nos perdonan no obligan a vivir con nuestro error, con nuestra culpa. Porque un simple perdon no puede borrar el dolor.
Hay cosas imperdonables aunque se pida perdon en todos los idiomas.
lunes, 21 de diciembre de 2009
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
