No hace falta estar muy cuerdo por acá
domingo, 13 de octubre de 2013
miércoles, 28 de agosto de 2013
jueves, 28 de marzo de 2013
lunes, 25 de febrero de 2013
jueves, 21 de febrero de 2013
lunes, 31 de diciembre de 2012
Este año fue hermoso en muchos sentidos. Viví momentos que esperaba hacía mucho tiempo y que fueron inolvidables como Bariloche, las fiestas de egresados, la muestra de los buzos, el último día de clases, la entrega de diplomas. Cada momento que pasé con mis compañeros fue hermoso y me hizo realmente feliz. Y ni hablar de los momentos con amigos, las salidas, las horas libres; es increíble como cada mañana, tarde, noche, que paso con ellos me hace tan bien. Mi familia, como todos los años, también fue un apoyo importantísimo, y también pasé momentos que me hicieron inmensamente feliz con ellos. Pienso en todo lo que me reí y disfruté este 2012, y la única palabra que encuentro para describirlo es FELICIDAD.
En el 2011 tuve momentos en los que la pasé realmente muy mal, y cuando terminó, pedí para el año que entraba, que fuera más fácil de llevar, y que no dejara que los malos momentos arruinen los buenos, y fue exactamente lo que pasó: como todos los años, el 2012 tuvo sus momentos difíciles, por suerte fueron bastantes menos que el año anterior, pero obviamente dejaron su marca. Lo bueno fue que, tal cual como lo pedí, tuve la fuerza para que ninguno de esos momentos difíciles opacara las cosas hermosas que viví. Y eso, sin dudas, tengo que agradecérselo a Dios, a mi familia, a mis verdaderos amigos, y a ese ángel hermoso que me cuida desde arriba, que estuvieron presentes en cada momento acompañándome y ayudándome.
Sé que éste no va a ser un año fácil, por lo menos al principio, tengo que empezar la facultad, las responsabilidades cambian. Voy a extrañar la secundaria, se va a notar la ausencia de mis compañeros en las clase, los boludeos a los profesores, los momentos juntos, a mis amigos en los recreos y a la salida; pero tengo la esperanza de poder acostumbrarme y de saber aprovechar el tener la posibilidad estudiar lo que realmente me gusta.
El 2012 empezó bien y terminó todavía mejor, por eso, ésta vez para el año que está empezando, deseo ser igual de feliz que el año pasado, si se puede más, mejor, pero con que sea igual, me alcanza y me sobra. Asique 2013, te tengo fe, no me falles.
En el 2011 tuve momentos en los que la pasé realmente muy mal, y cuando terminó, pedí para el año que entraba, que fuera más fácil de llevar, y que no dejara que los malos momentos arruinen los buenos, y fue exactamente lo que pasó: como todos los años, el 2012 tuvo sus momentos difíciles, por suerte fueron bastantes menos que el año anterior, pero obviamente dejaron su marca. Lo bueno fue que, tal cual como lo pedí, tuve la fuerza para que ninguno de esos momentos difíciles opacara las cosas hermosas que viví. Y eso, sin dudas, tengo que agradecérselo a Dios, a mi familia, a mis verdaderos amigos, y a ese ángel hermoso que me cuida desde arriba, que estuvieron presentes en cada momento acompañándome y ayudándome.
Sé que éste no va a ser un año fácil, por lo menos al principio, tengo que empezar la facultad, las responsabilidades cambian. Voy a extrañar la secundaria, se va a notar la ausencia de mis compañeros en las clase, los boludeos a los profesores, los momentos juntos, a mis amigos en los recreos y a la salida; pero tengo la esperanza de poder acostumbrarme y de saber aprovechar el tener la posibilidad estudiar lo que realmente me gusta.
El 2012 empezó bien y terminó todavía mejor, por eso, ésta vez para el año que está empezando, deseo ser igual de feliz que el año pasado, si se puede más, mejor, pero con que sea igual, me alcanza y me sobra. Asique 2013, te tengo fe, no me falles.
domingo, 16 de diciembre de 2012
Me subí a un tren sin saber dónde bajar, sin mapa que consultar. Me dejé llevar por el dulce vaivén de palabras que quiero olvidar. Y hoy parece mentira que todo lo que nos dijimos e hicimos, que todo lo que vivimos no vale, no vale más.
Quisiera matarte, quisiera borrarte, quisiera dejar de quererte y buscarte, si no voy a ganar. Y parece mentira, parece tan irreal. No lo quise ver, no pude creer que se soltaba el vagón. Para perdonar esta traición, no encuentro ninguna razón. Me subí al tren aunque tuve la intuición de que iba a descarrilar. Y es que el corazón es lo más tonto que hay, no piensa que algo pueda fallar. Y hoy parece mentira que todo lo nos dijimos e hicimos, que todo lo que vivimos no vale, no vale ya.
Quisiera matarte, quisiera borrarte, quisiera dejar de quererte y buscarte, si no voy a ganar. Y parece mentira, parece tan irreal. No lo quise ver, no pude creer que se soltaba el vagón. Para perdonar esta traición, no encuentro ninguna razón. Me subí al tren aunque tuve la intuición de que iba a descarrilar. Y es que el corazón es lo más tonto que hay, no piensa que algo pueda fallar. Y hoy parece mentira que todo lo nos dijimos e hicimos, que todo lo que vivimos no vale, no vale ya.
lunes, 3 de diciembre de 2012
Te fuiste de aquí, todo ha acabado y llora mi alma en soledad. La vida me puso junto a ti, nunca pude predecir me convertiría en tu pasado. Te fuiste de aquí, encontraste otra vida. Te fuiste de aquí, enterraste la mía. Aunque no estés, yo sigo respirando aquel amor. Te fuiste de aquí, descubriste otros brazos, borraste mis besos, me hiciste pedazos. Y duele ver que le entregaste a otra el corazón. Te fuiste de aquí, todo en silencio, quedaron las huellas de nuestro amor. Sueño que te abrazo una vez más, me despierto y ya no estás, me estoy ahogando en el vacío. Y aún siento en el aire, me acaricia tu voz.
viernes, 12 de octubre de 2012
¿Dónde están todas las cucharitas que desaparecieron? ¿Dónde
están todos los invisibles y las banditas que perdí? ¿A dónde se esconden las
llaves, los celulares, los controles remotos, cuando los busco? ¿Por qué
siempre la remera que me quiero poner es la última que encuentro? ¿Por qué
practico en la mente una y mil veces qué decir y cuando estamos cara a cara
termino diciendo cualquier cosa? ¿Por qué las cosas nunca pasan como me las
imagino? ¿Por qué cuanto más crota estoy, con más cantidad de gente conocida me
cruzo? ¿Por qué todo cada vez me da más paja? ¿Por qué soy tan celosa? ¿Por qué
me gusta lo imposible? ¿Por qué soy tan histérica? ¿Por qué me busco los
problemas cuando no los hay? ¿Por qué
soy tan complicada? ¿Por qué me ilusiono tanto? ¿Por qué me cuesta tanto
superar? ¿Por qué perdono si me sigue haciendo mal? ¿Por qué confío tanto en
las personas, y a la vez soy tan desconfiada? ¿Por qué me encariño tan rápido?
¿Por qué sigo yendo por el mismo camino, si sé que no voy a llegar a ningún
lado? ¿Por qué me cuesta tanto abrir los ojos? ¿Por qué no puedo querer a quien
de verdad me quiere? ¿Por qué insisto, si me hace mal? ¿Por qué me preocupo por
cosas que no valen la pena? ¿Por qué quiero tanto a personas que no lo merecen?
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